Inicio Anuario 2008

Anuario 2008

Entrevista a la Madre Sofia

1.- ¿Cómo ha sido su experiencia en estos años de trabajo?
Preciosa, puedo dar gracias por muchas cosas, he aprendido mucho, conocido mucha gente y de todos he recibido cosas importantes; de hecho me impresiona la confianza que depositan en mí al contarme cosas personales tanto alumnas, como auxiliares y profesores, lo que a mí también me ayuda a aprender de ellos.
Años que también he conocido lo que Dios quiere para mí, como vivir el carisma que se encuentra en todas partes; eso siento que Dios me lo ha exigido vivir a fondo.

2.- ¿Qué ha aprendido?
He aprendido a ver crecer a las alumnas y en ese crecimiento del que uno es testigo he aprendido que es muy importante ser humilde, dejarse enseñar, corregir y confiar que Dios a pesar de nuestras limitaciones y torpezas está siempre actuando en nuestra vida, guiándonos a lo mejor, al bien y que no somos perfectos, porque todos nos caemos a veces pero Dios nos quiere mucho porque siempre nos está cuidando.

3.- ¿Cómo enfrenta los cambios en su vida?
Para mí es un cambio muy grande porque significa una misión muy distinta; perder el contacto directo con las alumnas y los grupos, con la gente de Michaihue; es un desprendimiento bien grande, porque además me gusta este trabajo de preparar algo bonito y presentarlo.
Hay cosas de mi nueva misión que le pido ayuda a Dios, porque nadie se convierte en religiosa para ser provincial, sino que por ayudar.
Es un trabajo bonito que exige mayor compromiso con la congregación y la iglesia.

4.- ¿Cómo recibió la noticia de su nueva asignación?
Lo primero ha sido rezar mucho, porque creo que Dios se merece el hecho de que uno acepte el camino que el desea que nosotros sigamos, su voluntad, con gran confianza y así yo cumplir mi palabra de entregarle mi vida, y quiero no solamente obedecerle, sino que además vivirlo con alegría y entregarme 100% a lo que me pide; confío mucho en toda la gente que me ha ofrecido su apoyo y animado con un consejo durante este tiempo.

5.- ¿De qué manera los valores que entrega el colegio se ven reflejados en las alumnas?
Yo he descubierto en las alumnas una fé bien grande, creo que muchas buscan acercarse a Dios y lo han sentido cerca, como una compañía, un amigo.
El primer valor que para mí es importante vivir y del cual nacen los otros valores es el amor; el amor que yo creo que se expresa en las amistades bonitas que hay en el colegio, las relaciones con los profesores y las actividades que permiten que ese amor se reparta a los más necesitados, una manera de hace justicia, compartir lo que tenemos, un camino para vivir la verdad y aceptarse tal cual como se es, para luego ser capaz de aceptar al otro tal cual es, pero yo creo que la verdad se va aceptando poco a poco y con eso podemos ser verdaderamente libres.
A veces nos falta mucho por vivir la libertad, pues esta presente el materialismo, la superficialidad; pero tengo la esperanza de que aprendiendo a amar nos encontraremos con esos hermosos valores, como son el amor, la verdad, la justicia y la libertad.

6.- A su juicio ¿Cuál es el legado que deja en el colegio?
Yo espero que mi legado sea el que hayan conocido más a Jesús, que hayan aprendido que con él la carga es ligera y el yugo es suave y que el criterio más importante para ser feliz en la vida está en el evangelio, el cual sea el que guíe y marque las decisiones y metas de nuestro colegio.

Si deseas hacer comentarios sobre este anuario y su contenido escribe a: cees@delsagradocorazon.cl
Colegio del Sagrado Corazón