Todo empezó un día del mes de marzo, en el que nos reunimos el antiguo grupo de misiones para planear la bienvenida de los integrantes nuevos.
Cuando llegaron nos sorprendió la gran cantidad de personas que se interesaron por esta actividad.
La respuesta de los coordinadores ante esta situación fue:
Matías: ¡Oh!… tanta gente… ¡qué chévere!
Constanza: vamos a ser hartos en el grupo
Mª Paz: Qué buena, el grupo creció
La desilusión fue cuando nos dimos cuenta que al pasar los meses el grupo iba siendo cada vez más pequeño, pero a la vez nos sirvió para darnos cuenta de que quienes de verdad estaban comprometidos con la actividad eran los que aún siguen aquí.
Las levantadas temprano, las constantes ausencias en actividades familiares y con nuestros amigos no se comparan con todo el cariño que recibimos de parte de todos los niños con los que trabajamos durante este año.
En esta oportunidad queremos agradecer a todas las personas que en algún momento integraron nuestro grupo ya que todos a su manera ayudaron a conformar lo que se conoce como el grupo de misiones: Filipina Dúchense.


Si deseas realizar comentarios sobre este anuario y su contenido escribe a: ceal@delsagradocorazon.cl
Colegio del Sagrado Corazón